La certeza de que siempre los habrá mejores que tú
Hace unos días, leyendo el artículo de mi compañero de redacción (mejor dicho, “redacciones”), se me venía a la mente esta reflexión a razón de lo importante que es tener siempre presente el hecho de que, independientemente de lo que hagas o a lo que te dediques, siempre los habrá mejores que tú. En mi caso, no se ha cumplido aquello de cuando el discípulo termina superando al maestro. Ni falta que hace.
Además, lo digo de la misma manera que lo pienso, es decir, teniendo claras mis carencias profesionales y celebrando la maestría de aquel que lo merece. Porque, de no hacerlo, el sentimiento que afloraría en mi interior sería verdaderamente negativo. De alguna forma, de nuestro grado de aceptación depende proporcionalmente el nivel de paz interior que podamos alcanzar y es aquí donde todo cobra un sentido.

















































