Una Mente Corriente

Pedro, “la calculadora social” y unas elecciones adulteradas

En esta vida todo son números e incluso en política, a veces, no salen. Y da igual lo mucho que retuerzas la situación; lo dispuesto que estés para arrodillarte al pilón de aquellos que te ofrecieron su apoyo en su momento, a cambio de tu alma. Llegado el caso no importa tan siquiera la capacidad que tengas para sacarte conejos de la chistera una y otra vez.

Para todo esto (y otras muchas cosas) Pedro I “El Guapo” ha demostrado poseer un talento innato, no tener ni un ápice de escrúpulos y ser capaz de vender a su madre si con ello se mantenía en el poder. Hasta ahora. El ya famoso decreto Maricarmen solo ha sido la herramienta política para poner en marcha un plan que muy probablemente su mente retorcida y la de sus lacayos llevaban meses urdiendo.

La agitación social como única salida

La cuenta es muy sencilla a este respecto; con la amnistía aprobada y Puigdemont de vuelta, a Junts, esa derecha casposa catalana que nuestro presidente ponía de ejemplo de progreso, ya no le interese tener nada en común con un trilero como Sánchez. Su negativa a apoyar el inclasificable decreto de la vivienda ha sido la culminación a una relación de conveniencia desde el minuto cero:

“Tú me das todo lo que te pida y a cambio te dejo que duermas en la Moncloa”. Esto es, a grandes rasgos, lo que el prófugo de la melena le comunicó a Antonio desde que este último le propuso formar parte del actual gobierno Frankenstein que la ciudadanía llevamos padeciendo casi 8 años. Así que, sabiendo que en los próximos meses la situación solo irá a peor, tanto a nivel personal como de partido, Sánchez ha tirado de calculadora social.

Además, cree firmemente que el momento actual de descontento general le aportará un suculento rédito político en forma de votos. Básicamente, porque da por hecho que todos los “indignados de AliExpress” que estos días acampaban en Sol, castigarán a la desnortada extrema izquierda (Sumar, Podemos, etc.) en favor de su partido. Vamos, que aspira a hacer desaparecer a sus actuales socios de gobierno con la intención de minimizar daños de cara a su electorado.

Los sustitutos de Pedro no serán mejores

De lograrlo, pasaría a la segunda fase del citado plan, agitando a la calle y poniendo en entredicho día sí y día también la legitimidad y eficiencia de las políticas del anodino Feijóo y el “Tito Santi”. Y ya sabemos cómo funciona la derecha española, si es que al PP se le puede denominar así a estas alturas.

Ser unos acomplejados de poca monta les va grabado en el ADN… Y en el sueldo. Eso haría que sus pactos con Vox se resintieran más pronto que tarde fruto de la indecisión y poca determinación de los peperos en asuntos nucleares para la sociedad como son la inmigración descontrolada o el manido tema de la vivienda. No esperen que vayan a dar soluciones a corto o medio plazo ni a una cosa, ni a la otra.

Ni que decir que PP y VOX están al servicio de las élites económicas lo mismo o más que Pedro y sus esbirros. EE. UU. e Israel son los que dirigen a ambos jefes de partido. Por ende, ¿de verdad alguien cree que va a cambiar algo en la vida del españolito medio?… Nada más lejos de la realidad. Y eso nuestro amado líder (que a nadie se le olvide que aún sigue siéndolo) lo sabe.

La huida como último recurso

Además, empleará toda la munición que le quede para intentar asaltar el poder, una vez más, como ya lo hizo en el pasado sin legitimidad alguna en las urnas. Primero dentro de su propio partido; después haciéndose con las instituciones aun a sabiendas de que no tendría autonomía para poder llevar a cabo la mayoría de sus políticas.

De no darse el escenario descrito hay otra opción sobre la mesa, una que Pedro evitará a toda costa, pero que podría propiciarse finalmente llegado el caso; batacazo electoral de “la PSOE” y congreso exprés para ponerlo de patas en la calle. De verse así, algo totalmente viable, huir del país con su mujer a toda prisa podría terminar siendo su última salida intentando evitar el banquillo de los acusados junto a los puteros, ladrones y mafiosos de su partido que están imputados o directamente entre rejas.

Con todo, las próximas semanas van a ser casi de película; un periodo donde nuestros políticos, los que sufrimos, van a hacer lo que mejor saben; tirarse mierda unos a otros y hacernos saber al ganado que ellos y solo ellos son los que tienen la llave de nuestra salvación. Por cierto, para ir cerrando, un apunte apocalíptico; cuando Feijóo sea presidente, tarde o temprano, acuérdense de una cosa: dejará por bueno al “malvado” de Sánchez.

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