Se veía venir, vaya si se veía. Y si no que se lo digan a los guardias civiles desplegados en la frontera entre Marruecos y España. Desde hacía días venían avisando a las autoridades competentes de que una marabunta de gente estaba preparada para pasar de un lado a otro de manera ilegal. Miles de personas (se estima que finalmente han entrado unas 50.000 mil) listas para iniciar una invasión por la fuerza la ciudad autónoma de Ceuta.
Una invasión fraguada desde hace meses
Sánchez lo sabía, Marlaska estaba al corriente y el resto de líderes de los partidos estatales también eran plenamente conscientes de lo que podía ocurrir. Sin embargo, nadie ha hecho nada para evitarlo ¿Y ahora qué?… Esa es la primera pregunta que a uno se le viene a la mente ante una situación extrema como la que está aconteciendo al otro lado del estrecho.
A decir verdad nuestra casta política no tienen ni idea de cuál serán los pasos a dar en los próximos días. Han demostrado su incompetencia una y otra vez en los últimos años cuando se han tenido que enfrentar una situación de emergencia nacional. Los terremotos de Lorca, la erupción del volcán de La Palma, la DANA valenciana y los actuales incendios forestales que asolan el país nos dan una idea en manos de quien estamos.
Los que están detrás del asunto
Más allá del desastre humanitario que supone esta invasión en Ceuta, donde las cerca de 90.000 personas que habitaban hasta hace dos días la ciudad han visto perplejos como sus vidas han dado un giro de 180º, uno debe de analizar el contexto político y geoestratégico que nos ha traído hasta aquí.
Y detrás del mismo es inevitable pensar como Estados Unidos e Israel son juez y parte de todo este despropósito que, muy posiblemente, termine llevándonos a una guerra con Marruecos más pronto que tarde. De hecho, nuestro ejército debería de haber hecho acto de presencia desde el minuto cero para intentar encauzar la situación de manera pacífica. De no haberlo logrado haber empleado la fuerza con contundencia contra todo aquel que intentará cruzar la frontera manera ilegal.
Sin embargo, ya saben que somos unos acomplejados. Unos cantamañanas de manual sin sangre ni tan siquiera para defender nuestra soberanía. Nos puede lo políticamente correcto y “el qué dirán” desde instancias internacionales a las que, por otro lado, le importa un carajo Ceuta, España y todos y cada de los españoles. Los que están al mando, da igual del color que sean, demuestran continuamente una incapacidad manifiesta para solventar situacion extrema alguna que se nos presente.
Esto es fruto de años de manido buenismo y andar bajo el paraguas de la corrupta Unión Europea. Por otro lado, tenemos el pulso dialéctico y político llevado a cabo por Pedro Sánchez a Donald Trump en los últimos tiempos: ¿De verdad creía nuestro entrañable psicópata que ganaría la partida internacional a la potencia más dañina de cuantas conforman los territorios de nuestro planeta? Por si esto fuera poco por todos es sabido el más que probable chantaje del gobierno marroquí a nuestro amado líder.
Es muy posible que el país alauita posea información sobre este y sus chanchullos, la misma que lleva utilizando en pro de sus intereses generales, y en contra de los españoles, en los últimos años. En conjunto estamos, como se suele decir el argot popular “vendidos”, “con el culo al aire”. Nuestro futuro es negro como el carbón y a estas alturas de la película, o la invasión (cada cual que elija lo que más le guste), todos somos en mayor o menor medida conscientes de ello. Lo que no deberíamos de olvidar jamás es como hemos llegado a este punto, tampoco quienes nos han traído hasta él.
“Solo nos queda VOX”
La guinda a este pastel la pone VOX y la marca blanca de la mafia socialista, el PP. Todavía hay quien cree que cuando estos gobiernen se iniciará una especie de cruzada para recobrar el honor y estatus internacional que algún día tuvo España. También que echarán a los “50.000 moros” de Ceuta y los millones que habitan en la Península. Nada más lejos de la realidad.
Tanto Abascal como Feijóo están al servicio de los mismos que han auspiciado esta invasión, Estados Unidos e Israel, y por ende harán lo que los dirigentes de ambos países les ordenen. Y si eso pasa porque Marruecos culmine la invasión de Ceuta y Melilla lo acatarán sin dilaciones. Trump ya ha dejado claro a lo largo de este mandato que sus apoyos económicos y militares son para el país africano, así que cada cual que saque sus propias conclusiones.
Dicho esto amárrense los machos que lo que está por venir y nos va a tocar vivir se aleja bastante de lo que la mayoría de la masa gris idealiza en su disecado intelecto. Vienen tiempos muy complicados y revueltos que muy probablemente cambiarán la historia y el destino del país, una vez más. Y no esperen que “los dueños del cortijo” vayan a mirar por nuestros intereses. Venderán hasta la madre que los parió si hace falta para seguir en la poltrona. Así que solo nos queda el consuelo de que el uso de la guillotina vuelva a estar más de moda que nunca… Por la cuenta que nos trae.