Cajón de sastre

Hasta dar “los buenos días” se ha puesto caro

Muchas personas (de todo tipo y condición) han desechado definitivamente la idea de dar los buenos días, las buenas tardes o las buenas noches, según el momento del día que se tercie, cuando por la cuestión que sea se cruzan con alguien, o simplemente entran o salen de algún lugar público en concreto.

Y vengo a “denunciarlo” porque en los últimos días han sido varias las veces que diciendo el correspondiente “buenos días” en distintos sitios y circunstancias, me he topado con el silencio y la indiferencia más absoluta. Aún peor; ni me han mirado o simplemente han bajado la cabeza al cruzarse conmigo para ahorrarse el tener que devolverme la cortesía.