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Cartagena

El poder de las redes sociales: Las dos caras de una misma moneda 
Actualidad

El poder de las redes sociales: Las dos caras de una misma moneda 

A estas alturas de la película (esa de la que tan solo somos parte del decorado, aunque en ocasiones nos creamos protagonistas de la misma), no vamos a descubrir nada nuevo sobre el influjo y poder que tienen las redes sociales en la vida de la mayor parte de la población mundial que, de forma alguna, tiene acceso a Internet.

Sin embargo, es tremendamente llamativo a la par de descorazonador, como un mismo asunto, expuesto en cualquiera de las plataformas que actualmente conforman este espectro virtual, puede llegar a mostrar fehacientemente las dos caras de una misma moneda. Y me refiero básicamente la forma en que la gente es capaz de demostrar lo mejor y lo peor del género humano. Algo, por otro lado, que no es novedad entre nuestros semejantes, aunque pareciera que visto desde una perspectiva pública y a cara de todo el mundo se magnificará de una manera significativa.

Una vista al pasado: Cartagena en 1992
Cajón de sastre

Una vista al pasado: Cartagena en 1992

«Un paseo en coche por Cartagena. (Año: 1992)» Así reza el título del video que me pasaban hace unos días, vía WhatsApp, como enlace de la famosa red social Facebook. En él se visualiza, durante más o menos minuto y medio, la grabación realizada desde un coche, en el año 1992, de varias de las calles del casco histórico de la ciudad. Por ellas paseaban sus gentes y vehículos del momento, que por aquel entonces circulaban con total “impunidad” sin miedo de ser catalogados como muy contaminantes o poco ecofriendly. En definitiva, una forma de vida distinta, donde las preocupaciones eran otras y en la cual aún no éramos capaces de imaginar el rumbo que tomaría el mundo hasta llegar a nuestros días.

La realidad es que, ver estas imágenes, a mí cuanto menos me produce una profunda nostalgia y me trae recuerdos imborrables de la memoria, siendo yo un crío deambulando por esas mismas calles un día festivo cualquiera en familia. Precisamente unos metros más arriba de donde arranca la secuencia está la conocida Plaza del Lago, donde antaño los domingos desde bien temprano se creaba una especie de mercadillo que en ocasiones franqueaba la ilegalidad por los productos allí expuestos.

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