Formación académica de por vida: hasta el infinito y más allá
Recientemente, con motivo de una comida con amigos y un fabuloso día de campo y piscina, tuve una conversación con Antonio, uno de los presentes, a razón de la eterna formación académica a la que se enfrenta una persona cualificada (en este caso un ingeniero de telecomunicaciones), si no quiere quedarse “desactualizado” en según qué materias. Tanto es así que el mismo se había traído de casa el portátil para poder finalizar el TFG relacionado con el máster que lleva cursando en los últimos meses.
