UMC

Depresión

"Los hombres no lloran, eso es de cobardes"
Filosofía de bolsillo

«Los hombres no lloran, eso es de cobardes»

Hace apenas unos días descubría cómo una de esas personas a las que aprecio y quiero pasaba por un momento personal y anímico complicado. Quizás su predispuesta voluntad de hierro, intentando cargar sobre sus hombros todo aquello que la vida parece encomendarle, haya terminado minando su fuero interno, viéndose ante una realidad espiritual y mental de esas que cada vez más personas sufrimos en algún momento a lo largo de nuestra vida sin motivos aparentes.

Posteriormente, meditando sobre el tema en cuestión, intentaba deducir cómo por momentos pareciera que toda nuestra existencia se fuera a derrumbar de una manera trágica e irreversible a consecuencia de las vicisitudes que se nos van presentando, fruto de nuestra cotidianidad. Y da igual que a ojos de todos seamos unos afortunados que supuestamente lo tienen todo y por ende debiéramos sentirnos (casi obligados), a priori, las personas más felices sobre la faz de la tierra.

Lucha invisible de gigantes
Filosofía de bolsillo

Lucha invisible de gigantes

En la actualidad afirman algunas estadísticas emitidas por organizaciones relacionadas con la salud que, al menos, 1 de cada 20 personas en el mundo padece depresión en estos momentos de su vida, o lo que es lo mismo, el 5% del total de la población. Y a decir verdad, viendo el panorama general, diría que esa medición global se me antoja incluso corta a tenor de las conductas que adoptamos buena parte de nosotros en nuestro día a día, fruto del malestar generalizado en el que andamos instaurados desde hace ya demasiado tiempo.

Cuando la soga que solo apretaba termina por ahogarte
Actualidad

Cuando la soga que solo apretaba termina por ahogarnos

—Se suicidó. Se lo encontraron colgado de un puente de los que cruzan el tramo ferroviario en una de las carreteras de servicio que hay en la zona…

Asi me relataba un amigo de toda la vida, hace ya un tiempo, como el regente de uno de los bares de la zona que frecuento en ocasiones había decidido poner fin a su vida. Los motivos solo los sabía él y supongo que sus seres queridos los intuirían o terminarían desgranándolo tras el terrible final. El desconsuelo, sin embargo, tras un hecho de esta magnitud, casi nadie sabe cómo gestionarlo sin que este te pase factura de manera severa desde ese preciso momento.

Scroll al inicio